Autista desde las “alturas”,
Rompe el equivoco y lo hace sutil.
Se desliza lento y resuena en los nervios de mis progenitores,
Abraza la lluvia espesa, la corrompe, la hiere, la hace gemir.
Miente convenientemente,
Rima y canta para ser feliz,
Se evapora en el raciocinio de la pedantería, de la farsa,
Se divierte en el tránsito de la cursilería y del frenesí.
Nada sabe, nada advierte,
Nada dice, nada es.
Se agota y se marchita en sus deslices por la hoja en blanco,
Se embellece, se maquilla, se transforma en sueño para resurgir.
Frágil en su andar por las retóricas;
Orgullosa frente al Silbido y el Frenesí.
Se refugia en el camino minado de los versos, de las lágrimas,
Se agota en los senderos de la lírica, de la estrofa, del papel.
Gruñe infinitamente a cada derrumbe,
Late y se descompone al atardecer.
Cambia de plumaje. Ríe, llora, se desploma, se levanta, duerme,
Se lamenta, se reinventa, resurge. Vuelve a caer. Vuelve nacer.
Melosa esas noches rojas de enero, julio y septiembre
Ardiente a cada apareamiento con la tinta y el papel.
Soñadora irremediable al nublarse el universo,
Fabricante de quimeras, de misterios.
Simplemente: Palabra de papel.
AÑO 2006
REGISTRO EN DERECHOS DE AUTOR: 03-2006-062211501200-14
Espacio lúdico de intercambio e introspección; fontera de la poesía, el canto, la risa, las letras, el ego y la reflexión.
viernes, 4 de enero de 2008
jueves, 27 de diciembre de 2007
UN AÑO COMPLETO DE SANTOS INOCENTES

Efectivamente, fue hace un año que esperaba ancioso entrar a quiròfano y salir de allí mirando clarito y en plenitud todo lo que antes sòlo había palpado, olfateado o presentido.
Fue el 28 de diciembre de 2006 , el dìa de los Santos Inocentes, que el Dr. de Wit me regaló la opción de ver más allá de dos metros. Grandioso regalo parecía aquél, más aún si se toma en cuenta que los primeros treinta años de mi vida los pase encadenado a unos cristales.
Fueron innumerables las ocasiones que extravié los lentes, que los rompí; que por un error me puse jabón en los ojos al tratar de lubricar los lentes de contacto. Fueron muchas las anécdotas y una la conclusión: no quería ver, había muchas cosas que no quería mirar...
Y así, con nuevos ojos y grandes espectativas me ameneció el 2007: finalmente pude ver matices en los rostros, en los árboles; pude mirar las estrellas que con el paso de los años se me fueron borrando del cielo; redescubrí los colores del atardecer cuando está rejego, cuando es cielo nuevo. Todo lo bonito se engrandeció.
Pero nadie me dijo, nadie me advirtió que también vería en su justa dimensión lo que hasta ese día —28 de diciembre, día de los Santos Inocentes— no quería ver: y me tope de frente con la señora muerte que sin titubeos me arrebató a mi padre; y conocí el rostro de la hipocresía y de los cobardes que disfrazados de amigos imperecederos esperaban el momento oportuno de vilipendiarme; y miré sorprendido mi ojos resecos por la cirugía desbordarse en llanto; y miré mi podedumbre al blasfemar contra mis sagradas imágenes y mis recuerdos. Y así se me fue el año entero: mirando, viendo, redescubriéndome y redescubriendo las imágenes, los colores, las máscaras, los sabores que habiéndolos transirtado tantas veces nunca los miré.
¡Santo inocente, que pensabas que cuando se ve claro, al cien por ciento, no sólo lo positivo, lo bonito, lo agradable entra por los ojos!
miércoles, 19 de diciembre de 2007
NUESTROS DÍAS
Andantes de las palabras, de las promesas, de los rumores, somos;
Testigos de muertes vanas, de celos toscos, de rabia, temor y calma;
Pintores de mares rojos, de lunas rosas, de infiernos blancos, somos;
Actores de redundancia, de pragmatismo, de insomnio y de soledad.
Nuestros días cambian sin premura en una balsa que dice y amenaza.
Nuestros sueños viajan montados en un ave extraña que sólo salta.
No sabemos más qué somos, no sabemos más qué es el amor, la luz.
Brindamos con nuestros ojos bañados de ausencia y presencia falsa.
Contadores de historias y temores, arquitectos de violencia, somos;
Alcatraces rojos, bañados de rocío tropical y ataviados de excitación.
Usamos máscaras de sal para no tocarnos tan de cerca y poder huir,
Para creer que el planeta llamado rostro no es sombra, sino fetiche.
Nuestros días son ácidos, guerras que se congelan en la carcajada,
Neblina verdosa de miel y arena que se confunde con brisa suave,
Cantaros de agua contaminada con besos, caricias, riñas, recuerdos,
Canciones pedestres que vuelven para demostrar que estamos solos
Desquiciados en las entrañas de un pez, un ave y una flor, somos;
Manteles blancos, largos y sedosos donde falta tanto por escribir.
Pétalos de cigarrillos que se extinguen suave entre la fe y lágrimas;
Solemnes amantes, grandes actuantes, tristes hombres y arrogantes.
Nuestros días son nuestros hijos, actos fallidos no del todo planeados;
Bares, conventos, avenidas, parques, hoteles, mi casa, tu casa, el tren;
Ciudades inmensas habitadas por caras y rostros opacos que no se ven;
Caminos eternos que no llevan lejos, que siempre te guían para volver.
Escultores de puentes entre el vacío y la nada y el temor, somos;
Melodías ataviadas de luz, hijas de humano y no de la luna ni del sol;
Versos que arden por tantos colores, pero que arden ya sin vida ni fe;
Somos, aquello que no es ayer, promesa, letargo, semilla, después...
Año 2001
REGISTRO EN DERECHOS DE AUTOR: 03-2006-062211501200-14
Testigos de muertes vanas, de celos toscos, de rabia, temor y calma;
Pintores de mares rojos, de lunas rosas, de infiernos blancos, somos;
Actores de redundancia, de pragmatismo, de insomnio y de soledad.
Nuestros días cambian sin premura en una balsa que dice y amenaza.
Nuestros sueños viajan montados en un ave extraña que sólo salta.
No sabemos más qué somos, no sabemos más qué es el amor, la luz.
Brindamos con nuestros ojos bañados de ausencia y presencia falsa.
Contadores de historias y temores, arquitectos de violencia, somos;
Alcatraces rojos, bañados de rocío tropical y ataviados de excitación.
Usamos máscaras de sal para no tocarnos tan de cerca y poder huir,
Para creer que el planeta llamado rostro no es sombra, sino fetiche.
Nuestros días son ácidos, guerras que se congelan en la carcajada,
Neblina verdosa de miel y arena que se confunde con brisa suave,
Cantaros de agua contaminada con besos, caricias, riñas, recuerdos,
Canciones pedestres que vuelven para demostrar que estamos solos
Desquiciados en las entrañas de un pez, un ave y una flor, somos;
Manteles blancos, largos y sedosos donde falta tanto por escribir.
Pétalos de cigarrillos que se extinguen suave entre la fe y lágrimas;
Solemnes amantes, grandes actuantes, tristes hombres y arrogantes.
Nuestros días son nuestros hijos, actos fallidos no del todo planeados;
Bares, conventos, avenidas, parques, hoteles, mi casa, tu casa, el tren;
Ciudades inmensas habitadas por caras y rostros opacos que no se ven;
Caminos eternos que no llevan lejos, que siempre te guían para volver.
Escultores de puentes entre el vacío y la nada y el temor, somos;
Melodías ataviadas de luz, hijas de humano y no de la luna ni del sol;
Versos que arden por tantos colores, pero que arden ya sin vida ni fe;
Somos, aquello que no es ayer, promesa, letargo, semilla, después...
Año 2001
Ni hablar: la emoción regresa, pero los protagonistas somos otros.
REGISTRO EN DERECHOS DE AUTOR: 03-2006-062211501200-14
viernes, 7 de diciembre de 2007
SUSPIRAR
Cuando se ama, el cuerpo se apropia del mundo,
Pero es difícil vivir con el mundo al centro del cuerpo;
Entonces suspiras para que éste escape lento
Y vuelva a ser consumido por el gran amor.
Cuando se vive, el cuerpo y el mundo se aparean, nada tiene sentido,
Todo resulta ser lógico y liberador.
Entonces suspiras para sentir esa sensación de perfección y locura.
Cuando se suspira eternamente, ya no hay más absurdo.
La vida es bella, intensa, contradictoria y fugaz.
Entonces, suspiras en la eternidad vagando del centro a cada rincón del cosmos; fluyendo vía un continuo y simple suspiro.
1997
REGISTRO EN DERECHOS DE AUTOR: 03-2006-062211501200-14
Pero es difícil vivir con el mundo al centro del cuerpo;
Entonces suspiras para que éste escape lento
Y vuelva a ser consumido por el gran amor.
Cuando se vive, el cuerpo y el mundo se aparean, nada tiene sentido,
Todo resulta ser lógico y liberador.
Entonces suspiras para sentir esa sensación de perfección y locura.
Cuando se suspira eternamente, ya no hay más absurdo.
La vida es bella, intensa, contradictoria y fugaz.
Entonces, suspiras en la eternidad vagando del centro a cada rincón del cosmos; fluyendo vía un continuo y simple suspiro.
1997
REGISTRO EN DERECHOS DE AUTOR: 03-2006-062211501200-14
viernes, 19 de octubre de 2007
AMANECER DE JUNIO

Y volví…
Y pronto, redescubrí las nubes en el cielo, y el arco iris;
Y pude ver de nueva cuenta lucecitas de colores en la noche;
Volví a sentir la cercanía de lo eterno y la libertad para reír.
Y volví,
Y me dio gusto hacerlo, y sentirme nuevamente carne y luz;
Me reconfortó dejar atrás rencores, y sentir mi espíritu relajado;
Volví a valorar la fuerza de un abrazo, las caricias del día y la lluvia
Y volví
Y no sé si era junio, septiembre o marzo, pero me mire pleno,
Como cuando tuve la primera pesadilla, o el primer orgasmo;
Volví a romper el viento en una carrera serena hacia ningún lado.
Y volví
Y me miré al espejo buscando a ese otro depresivo, roto, espantado;
Y hurgué desesperado en el ayer, el hoy y el mañana para encontrarlo,
Y ya no estaba, o estaba poco…
Se había mitigado la sombra que cobijaba ya todos los instantes;
Había palidecido ante la fuerza de la luz que no opaca y sí comparte.
Había algo nuevo indescifrable en el espejo, algo infinito e inasible;
Se había serenado la fuerza del desorden, la pasión y lo fragmentado
Armonía entre opuestos;
Libre para errar…
Y el tiempo feneciendo
Y yo recuperado,
Abrazándome,
Abrazando al universo
Texto: Agosto de 2006
Y pronto, redescubrí las nubes en el cielo, y el arco iris;
Y pude ver de nueva cuenta lucecitas de colores en la noche;
Volví a sentir la cercanía de lo eterno y la libertad para reír.
Y volví,
Y me dio gusto hacerlo, y sentirme nuevamente carne y luz;
Me reconfortó dejar atrás rencores, y sentir mi espíritu relajado;
Volví a valorar la fuerza de un abrazo, las caricias del día y la lluvia
Y volví
Y no sé si era junio, septiembre o marzo, pero me mire pleno,
Como cuando tuve la primera pesadilla, o el primer orgasmo;
Volví a romper el viento en una carrera serena hacia ningún lado.
Y volví
Y me miré al espejo buscando a ese otro depresivo, roto, espantado;
Y hurgué desesperado en el ayer, el hoy y el mañana para encontrarlo,
Y ya no estaba, o estaba poco…
Se había mitigado la sombra que cobijaba ya todos los instantes;
Había palidecido ante la fuerza de la luz que no opaca y sí comparte.
Había algo nuevo indescifrable en el espejo, algo infinito e inasible;
Se había serenado la fuerza del desorden, la pasión y lo fragmentado
Armonía entre opuestos;
Libre para errar…
Y el tiempo feneciendo
Y yo recuperado,
Abrazándome,
Abrazando al universo
Texto: Agosto de 2006
Foto: Frido
Lugar: San Miguel de Allende, abril de 2007
REGISTRO EN DERECHOS DE AUTOR: 03-2006-062211501200-14
viernes, 5 de octubre de 2007
LETRAS PARA RETENER

Antes de que llegue junio, llévame al palacio de los alcatraces.
Antes de que me ensombrezca, escucha mi voz, no mis palabras.
Seré cauteloso, seré lo que en sueños se llama palpitar,
Seré el repudio de los que se dicen locos, seré sin recurrir a mí.
Antes de que el vacío se transforme en tiempo y la música se derrita,
Cuéntame una vez más la historia del lago, de la luna y las estrellas;
Permaneceré sentado, sereno, ajeno a todo lo mundano;
Permaneceré en silencio hasta ahogarme en el desconcierto.
Antes de que vuelvan los latidos a mi mente,
Antes de que no haya tierra por acariciar, antes de volver a ser ajenos;
Ilumíname y lléname de hastío, enrédame y bórrame de aquí.
Permaneceré sereno, seré piedra, agua y tierra, seré así.
Antes de que las interrogantes se transformen en quimeras,
Antes de que los sentidos se eleven al cielo y huyan;
Búscame en tu risa; búscame también en tu tristeza;
Búscame en ese vacío que solamente se disfruta en la locura,
No dejes escapar la posibilidad de sembrar un sueño irracional.
Antes de que me ensombrezca, escucha mi voz, no mis palabras.
Seré cauteloso, seré lo que en sueños se llama palpitar,
Seré el repudio de los que se dicen locos, seré sin recurrir a mí.
Antes de que el vacío se transforme en tiempo y la música se derrita,
Cuéntame una vez más la historia del lago, de la luna y las estrellas;
Permaneceré sentado, sereno, ajeno a todo lo mundano;
Permaneceré en silencio hasta ahogarme en el desconcierto.
Antes de que vuelvan los latidos a mi mente,
Antes de que no haya tierra por acariciar, antes de volver a ser ajenos;
Ilumíname y lléname de hastío, enrédame y bórrame de aquí.
Permaneceré sereno, seré piedra, agua y tierra, seré así.
Antes de que las interrogantes se transformen en quimeras,
Antes de que los sentidos se eleven al cielo y huyan;
Búscame en tu risa; búscame también en tu tristeza;
Búscame en ese vacío que solamente se disfruta en la locura,
No dejes escapar la posibilidad de sembrar un sueño irracional.
Texto: Frido Spinosa. Año 1998
Dibujo: Frido. Año 1994. Lápiz sobre papel
REGISTRO EN DERECHOS DE AUTOR: 03-2006-062211501200-14
viernes, 14 de septiembre de 2007
CARTAS MARCADAS
Ni tan malo, ni tan repulsivo,
Ni tan tonto, ni tan vomitivo,
Creo en la noche y sus murmullos,
En el juego sucio, en la mentira y en la trampa
El fin justifica los medios
Y el fin no puede ser malo, ni bueno
Es más bien sin nombre, eterno
Por eso
Juego con cartas marcadas porque así nunca me pierdo
Juego sucio con la cara en alto, sin culpa, pero con miedo
¿Cómo gritar al mundo que soy su siervo, aunque no lo entiendo?
¿Cómo aceptar que me maquillo para ser feliz, aún a costa de la dicha de quien más quiero?
¿Cómo llorar cuándo canto, como reír cuando duermo? ¿Cómo hablar y comer pinole?
¿Cómo ser eterno, verdadero y fiel si me gusta la mentira y la ventaja?
Mis silencios son silencios disfrazados
Mis sonrisas son muecas que no dan nada
Apuesto para ganar y siempre juego con cartas marcadas
Y gano, y pierdo
Gano el trozo de eternidad que invariablemente se evapora y escapa
Pierdo mi estabilidad ante un mundo que siempre vigila y te marca
No creo en el juego limpio ni en actos carentes de intencionalidad
Creo más en la rabia de la gente y en la carcajada en medio de un orgasmo
Voy por la vida escupiendo flores porque es la única forma en que puedo acariciarlas
Voy salpicando lodo y diciendo que reparto mares de rocío y brisa fresca
Voy, a costa de todo y todos,
Voy, jugando con cartas marcadas
Voy, haciendo pasar cuentas de vidrio, por diamantes
Voy, y me reconforto con esta felicidad inasible
No hay de otra, sólo así sé vivir
Frido
REGISTRO EN DERECHOS DE AUTOR: 03-2006-062211501200-14
Ni tan tonto, ni tan vomitivo,
Creo en la noche y sus murmullos,
En el juego sucio, en la mentira y en la trampa
El fin justifica los medios
Y el fin no puede ser malo, ni bueno
Es más bien sin nombre, eterno
Por eso
Juego con cartas marcadas porque así nunca me pierdo
Juego sucio con la cara en alto, sin culpa, pero con miedo
¿Cómo gritar al mundo que soy su siervo, aunque no lo entiendo?
¿Cómo aceptar que me maquillo para ser feliz, aún a costa de la dicha de quien más quiero?
¿Cómo llorar cuándo canto, como reír cuando duermo? ¿Cómo hablar y comer pinole?
¿Cómo ser eterno, verdadero y fiel si me gusta la mentira y la ventaja?
Mis silencios son silencios disfrazados
Mis sonrisas son muecas que no dan nada
Apuesto para ganar y siempre juego con cartas marcadas
Y gano, y pierdo
Gano el trozo de eternidad que invariablemente se evapora y escapa
Pierdo mi estabilidad ante un mundo que siempre vigila y te marca
No creo en el juego limpio ni en actos carentes de intencionalidad
Creo más en la rabia de la gente y en la carcajada en medio de un orgasmo
Voy por la vida escupiendo flores porque es la única forma en que puedo acariciarlas
Voy salpicando lodo y diciendo que reparto mares de rocío y brisa fresca
Voy, a costa de todo y todos,
Voy, jugando con cartas marcadas
Voy, haciendo pasar cuentas de vidrio, por diamantes
Voy, y me reconforto con esta felicidad inasible
No hay de otra, sólo así sé vivir
Frido
REGISTRO EN DERECHOS DE AUTOR: 03-2006-062211501200-14
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